CRISIS DE IDENTIDAD
“La única fortuna que vale la pena encontrar es un propósito en la vida, y no lo hallarás en tierras extrañas, sino en tu propio corazón”.
– R.L. Stevenson
Hay un momento en el proceso migratorio en que ya no se trata solo del lugar donde estás… sino de quién sos, qué querés y qué sentido tiene todo esto.
CRISIS DE IDENTIDAD
“La única fortuna que vale la pena encontrar es un propósito en la vida, y no lo hallarás en tierras extrañas, sino en tu propio corazón”.
– R.L. Stevenson
Hay un momento en el proceso migratorio en que ya no se trata solo del lugar donde estás… sino de quién sos, qué querés y qué sentido tiene todo esto.
- Que lo que antes te motivaba ya no te mueve.
- Que tus logros no tienen sentido en este nuevo lugar.
- Que no tenés un norte claro y te sentis confundida.
- Que te desconectaste de lo que eras, pero aún no tenes claro qué cosas te hacen sentido.
Te cuestionas cual es el sentido de todo que estas haciendo.
Esta etapa es más común de lo que creés. Y se puede transformar.
- Que lo que antes te motivaba ya no te mueve.
- Que tus logros no tienen sentido en este nuevo lugar.
- Que no tenés un norte claro y te sentis confundida.
- Que te desconectaste de lo que eras, pero aún no tenes claro qué cosas te hacen sentido.
Te cuestionas cuál es el sentido de todo que estas haciendo.
Esta etapa es más común de lo que creés. Y se puede transformar.
- Sentís angustia o vacío existencial, aunque tengas “todo bien”.
- Tenés una sensación de pérdida de identidad, sin saber qué te hace bien.
- Estás agotada, frustrada, sin motivación real.
- Cuestionas todo: tus valores, tus decisiones, tus sueños.
- Te exigís demasiado y no podés parar.
- Tenés miedo de no encontrar nunca un propósito real en este nuevo capítulo.
- Estas pensando todo el tiempo en busca de respuestas.
- Que lo que antes te motivaba ya no te mueve.
- Que tus logros no tienen sentido en este nuevo lugar.
- Que no tenés un norte claro y te sentis confundida.
- Que te desconectaste de lo que eras, pero aún no tenes claro qué cosas te hacen sentido.
Te cuestionas cual es el sentido de todo que estas haciendo.
Esta etapa es más común de lo que creés.
Y se puede transformar.
- Sentís angustia o vacío existencial, aunque tengas “todo bien”.
- Tenés una sensación de pérdida de identidad, sin saber qué te hace bien.
- Estás agotada, frustrada, sin motivación real.
- Cuestionas todo: tus valores, tus decisiones, tus sueños.
- Te exigís demasiado y no podés parar.
- Tenés miedo de no encontrar nunca un propósito real en este nuevo capítulo.
- Estas pensando todo el tiempo en busca de respuestas.
¿Qué vas a trabajar en estas 8 sesiones?
¿Qué vas a trabajar en estas 8 sesiones?

Esto es lo que podés esperar transformar:
Antes del proceso
• No encontrás motivación en nada.
• Te cuesta tomar decisiones y avanzar.
• Creés que tu tiempo se te escapa sin sentido.
• Te exigís constantemente sin compasión.
• Te sentís sola, fuera de eje y sin rumbo.
Después del proceso
• Te conoces desde tu diseño humano, tu estrategia y autoridad para tomar decisiones.
• Confiás más en vos y en tu proceso.
• Honrás tu historia y tu camino migrante.
• Encontrás nuevas formas de ser y estar que te hacen bien.
• Te reconectás con tu creatividad, motivación y entusiasmo.
• Empezás a construir una vida más auténtica, desde tu verdad.

Esto es lo que podés esperar transformar:
Antes del proceso
• No encontrás motivación en nada.
• Te cuesta tomar decisiones y avanzar.
• Creés que tu tiempo se te escapa sin sentido.
• Te exigís constantemente sin compasión.
• Te sentís sola, fuera de eje y sin rumbo.
Después del proceso
• Te conoces desde tu diseño humano, tu estrategia y autoridad para tomar decisiones.
• Confiás más en vos y en tu proceso.
• Honrás tu historia y tu camino migrante.
• Encontrás nuevas formas de ser y estar que te hacen bien.
• Te reconectás con tu creatividad, motivación y entusiasmo.
• Empezás a construir una vida más auténtica, desde tu verdad.
Soy Julieta Amarfil,
psicóloga expatriada
Me gradué como psicóloga en Argentina, hasta que un día dejé todo y me fui a Italia. Estoy acá porque también viví cambios en mi proceso migratorio, tanto personales como profesionales.
Fue difícil y la falta de contención, de alguien que entendiera verdaderamente la situación, me motivó a ayudar a otros que estaban atravesando crisis y consecuencias de emigrar.
Así fue que desde 2020 comencé a acompañar a expatriados de habla hispana y lo hago mostrando el lado B de lo que implica alejarse de nuestro país de origen.